Otro sinsentido, corrida de toros y benéfica en la misma frase….

Resulta que el municipo de Illescas, Toledo, ha tenido la genial idea, junto con la Asociación de Lesionados Medulares y Grandes Discapacitados Físicos (Aspaym) de organizar una corrida de toros para recaudar fondos.

No entiendo como esta asociación es capaz de tolerar esto, ellos más que nadie tienen que saber que la vida es una preciada fortuna, y quitársela a varios toros para recaudar dinero es de una gran hipocresía.

Podemos enviar una carta tipo a la asociación para protestar y hacer sentir nuestro malestar, hay que enviarla a josemariadavila@aspaym.org  y a claracuenca@aspaym.org y la carta es la siguiente:

Estimados Señores, 
Como persona compasiva y con el más profundo deseo de combatir  las enfermedades medulares, les escribo estas palabras con mi más profundo disgusto.
Señores, no me explico como es posible que una Federación  como la suya organice corridas de toros benéficas. Lamento profundamente que para financiar la lucha contra una terrible enfermedad se torturen animales para ofrecer un espectáculo anacrónico en el cual se torturan animales por diversión. 
Además, resulta paradójico que una asociación de Lesionados Medulares pueda apoyar un espectáculo tan cruel, cuyo acto final es precisamente el descabello, llevado a cabo por un integrante de la cuadrilla, que se acerca al toro ya acostado y moribundo y mediante un puñal intenta seccionar la médula espinal a la altura del cuello. En la práctica el resultado es la paralización de la actividad cardíaca y respiratoria del toro y teóricamente, la muerte inmediata al cortar el bulbo raquídeo.
Pero esto no sucede siempre. No siempre la puntilla es bien dada y en muchas ocasiones el toro no muere sino que sufre un choque y pierde el sentido, pero no definitivamente. Se han dado casos escandalosos en que los toros se han levantado al ser arrastrados por las mulillas, pero en muchas ocasiones cuando el toro reacciona ya está en el desolladero.
Me gustaría ponerles un paralelismo humano. En un accidente una persona se rompe la médula a la altura del cuello, algo equivalente a la puntilla del toro. Esa persona empieza a morir… Pero le rescatan, le aplican respiración mecánica y vive. Ese hombre para todos parece muerto, pero no lo está. Vé, siente en su cabeza, piensa y padece angustia y quizás llore.
Pues bien, las lesiones del toro tras la puntilla son similares, (en ocasiones son menores) y el toro puede sentir durante más o menos 15 minutos. El toro siente como le cortan la orejas en vivo, como es arrastrado por los cuernos y antes de que ese plazo termine y sobrevenga la muerte cerebral, ya ha sido despedazado por los carniceros en el desolladero de la plaza.
La tauromaquia es una tradición bárbara que vergonzosamente todavía permanece en nuestra sociedad y que entre todos deberíamos luchar para erradicar. 
Los animales son seres vivos con capacidad de sentir dolor físico y psíquico, razón por la cual también merecen un respeto y una consideración moral.
El respeto por los animales es una característica de las sociedades avanzadas, con una larga tradición democrática y con un gran conocimiento científico, en los cuales un espectáculo de tales características supone un delito tipificado por ley. 
Moralmente, no hay nada más degradante y embrutecedor que la tortura publica como espectáculo. Nada es más vil que matar por diversión. La tauromaquia no es nada más que un reducto de barbarie, un anacronismo, un espectáculo más propenso a los espectáculos circenses romanos que a la sensibilidad y al conocimiento científico actual. 
Para recaudar fondos existen muchas otras alternativas no violentas, no crueles, en las que no se tortura ni mata a nadie. Sólo para mencionar algunos ejemplos: Partidos de fútbol, espectáculos de teatro, danza, malabares, flamenco, conciertos de musicales, etc… y muchos otros. 
Con mi más profundo respeto,
Cordialmente
 
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