La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria.

     Intenté dormir de nuevo; ¡imposible! Una vez aguijoneada, la imaginación es un caballo que se desboca y al que no sirve tirarle de la rienda. Por pasar el rato me decidí a escribirla, como en efecto lo hice.

     Yo la oí en el mismo lugar en que acaeció, y la he escrito volviendo algunas veces la cabeza con miedo cuando sentía crujir los cristales de mi balcón, estremecidos por el aire frío de la noche.

El monte de las ánimas – Gustavo Adolfo Bécquer

 

 

Vamos a descansar por un día de injusticias y atrocidades a nuestros amigos los animales, no porque no hayan noticias y no necesiten ser difundidas o firmar peticiones o seguir haciendo concentraciones…. sino porque también hay que tener alegría y esperanza y pasar buenos ratos con nuestros pequeños amigos.

Hoy es noche de difuntos! Y como tal se presenta una noche alrededor de una hoguera, viendo una peli de miedo (que todavía no he decidido cual) y comiendo castañas asadas y dulces (es que en Catalunya se celebra la Castanyada y no halloween, aunque yo hago una mezcla….). Me encanta esta noche del año!! Es mística a más no poder, disfrutarla!

 

Anuncios