Ayer nos enterabamos de la triste noticia de un nuevo fallecido, esta vez en Tejedo, León, de un jubilado de 66 años vecino de Barcelona, que pasaba unos días por la zona.

Paulino Gracía salió el sábado a media tarde a la finca de un amigo a recoger castañas con su mujer, con la desgracia que un escopetero (me gusta llamar así a los cazadores) le confundió con un animal y le disparó causándole la muerte.

Este trágico incidente ocurrió este pasado fin de semana, pero llevamos unos cuantos en lo que va de año:

  1. 8 Enero de 2012 – Un cazador mata a un hombre al confundirlo con un jabalí en Girona
  2. 12 Febrero de 2012 – Una bala perdida mata a un cazador en una batida de jabalíes en la Valdorba
  3. 15 Agosto de 2012 – Muere el guarda de una finca de Gaucín por un disparo accidental de un cazador
  4. 10 Noviembre de 2012 – Un cazador dispara por error a un hombre que buscaba setas en Tordera
  5. 19 Noviembre de 2012 – Un cazador mata a otro de un tiro al confundirlo con un jabalí

No se si han habido más casos, estos son los que he encontrado buscando un poco por la red.

 

No cabe ni que remarcar que esta actividad cinegética, como la llaman también, es un acto cruel y despiadado. Personalmente creo que psicológicamente hablando, cualquier persona que disfrute dando muerte a otro ser vivo, debe de tener algún transtorno, no pueden estar bien de la cabeza. Pero como suele pasar en estos casos, en vez de catalogar a este tipo de personas como si fueran enfermos, les damos un licencia de armas y les permitimos que se paseen por los montes cada fin de semana desde octubre hasta febrero (más o menos es el calendario que tienen en España) para que disparen a diestro y siniestro a cualquier cosa que se mueva.

Ya que las vidas de los animales les importan bien poco, cuanta gente más tiene que morir para que este “deporte” sea ilegal??

Fuente: Diario de León
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