Desde hace unos días Greenpeace esta llevando a cabo una campaña para que los clientes del grupo Inditex sepan que la ropa que compran es tóxica.

Tóxica, tanto por la manera en que se ha producido, y tóxica a la hora de llevarla.

Greenpeace mandó hacer un informe con la finalidad de analizar 141 prendas de ropa de 20 marcas diferentes. Entre ellas el grupo español Inditex. Otras de las marcas estudiadas son las muy conocidas Levi’s, Mango, Calvin Klein, Diesel, H&M o Metersbonwe (el principal fabricante chino).

En todas ellas se detectó una sustancia química llamada nonilfenol etoxilato (NPS), prohibida en la Unión Europea.

Campaña de Greenpeace

Pero, que es el nonil fenol etoxilato y cómo nos puede afectar?

Los nonil fenoles (NPE) son químicos comunmente utilizados como detergentes en las industrias textiles.

Los NPE se descomponen para formar el nonil fenol (NP), una toxina muy peligrosa.

El NP, es una sustancia química persistente que provoca transtornos hormonales, se acumula en la cadena alimentaria y puede llegar a humanos o animales llegando a ser muy nociva incluso a niveles bajos.

Según nos informan en wikipedios:

De hecho, un estudio elaborado por los científicos del Servicio Forestal de Estados Unidos, y firmado por el doctor Patrick Durkin, relacionan el NP con la disminución del nivel de testosterona y de calidad del esperma en los hombres. Además, en casos aislados, también se ha ligado a la aparición de cáncer de testículo y próstata.

En las mujeres, en concentraciones muy altas, podría causar cáncer de mama, endometriosis, muerte embrionaria y fetal, pubertad precoz, alteraciones en el desarrollo del sistema nervioso central, disminución de la comprensión lectora, entre otros efectos.

Además, los expertos recuerdan que los efectos más importantes del NP permanecen latentes y suelen hacerse evidentes en los hijos de las personas expuestas al activo.

La peligrosidad de esta sustancia tóxica ha quedado probada por varios estudios a lo largo de la última década. De hecho, el Parlamento y el Consejo Europeo prohibieron su comercialización y uso dentro de las fronteras de la Unión el 17 de enero de 2005.

A parte del efecto tóxico en las personas que utilizan, manipulan o crean esta ropa, no cabe duda que el efecto contaminante en los cauces de rios donde se encuentran estas factorias,  principalmente en China por aquello de abaratar costes, es brutal y nefasto para el medio ambiente.

Hagamos presión y pidamos a nuestras marcas que no nos envenenen con tóxicos en la ropa:

Pide a ZARA que se una a la moda sin tóxicos

 

Fuentes: Greenpeace, The Real Agenda
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