Es lo que ha afirmado un taurino una vez leída la decisión a la que ha llegado la Generalitat a cerca de la regulación de los Correbous.

El nuevo reglamento no soluciona nada para el pobre animal que le toque sufrir esta tortura. De lo único que se preocupa la normativa es que el animal no puede sangrar. Golpes, lanzamiento de objetos, patadas… todo eso, mientras el animal no sangre, ningún problema!

A parte de esto, lo reclamado por los detractores de esta cruel tradición, es que se prohíba el acceso a estos “espectáculos” a jóvenes menores de 14 años. Igual que se aplica para los “festejos” taurinos. Pero parece ser que al lobby taurino no le ha gustado esta idea y no se incluirá en el reglamento.

Ya hablé en su día de esta mierda (con perdón), arcáica y sin sentido de tradición que tenemos en Cataluña.

Els correbous

Sigo diciendo que esto es un sinsentido. Por un lado tenemos la mejor ley de protección animal dentro del estado español, en la que a parte de no permitir la muerte del animal, se le asegura una serie de factores para su bienestar, pero sin embargo por otro lado, permitimos un maltrato en toda regla por la simple diversión de una minoría anclada en las tradiciones cruentas que no quiere dar un paso al presente y tratar a los animales con el respeto que se merecen.

Y encima se atreve a decir tal gilipollez: “La tradición no se puede perder en ningún momento si ya se hacía”

Si me pongo a nombrar las tradiciones que hemos eliminado porque eran una aberración a la ética y la moral de cualquier ser vivo, no acabaría nunca. Así que si esa frase es la única defensa que les queda a estas personas, que disfruten de los pocos años que les quedan por torturar, porque su tradición tiene fecha de caducidad.

Correbous, el horror del fuego y la cuerda.

Correbous, el horror del fuego y la cuerda.

Fuente: La Vanguardia
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